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tratamiento, alcoholismo, alcohólicos, familia

¿Tratamiento voluntario solamente?

Se exponen algunas razones que dificultan a un alcohólico aceptar ayuda, se enumeran las posibilidades existentes en el país para que la familia reciba orientación psicológica y legal, también se ofrecen algunas orientaciones que favorecen la organización de los recursos familiares y sociales para comenzar el camino de la recuperación

 

Estimado lector, al leer tu comentario he sentido que no bastaba con que yo compartiera contigo y con todos los que se interesen por el tema otro comentario, de modo que he decidido ampliar un poco el tema por la importancia que reviste.

Te comento que a mi correo electrónico del programa televisivo “En Línea Directa”, gran parte de los mensajes que recibo solicitando ayuda, están relacionados con la preocupación que también te ocupa a ti.

¿Cómo ayudar a una persona a quien se le tiene afecto a que cambie un comportamiento auto destructivo?, ¿cómo hacer para disminuir o eliminar el sufrimiento que ocasiona a quienes lo rodean y sí son conscientes de la existencia del problema, en este caso el consumo de alcohol a niveles patológicos?, ¿qué hacer?..... Esa es la pregunta que se repite una y otra vez.

Te confieso que a veces resulta muy difícil poder ofrecer una orientación exacta y mucho menos una orientación que sea útil a todos porque casa situación es completamente diferente de la otra ya que cada consumidor o cada adicto es diferente de los otros, cada familia es diferente y las situaciones generadas por la persona consumidora, por más que se parezcan unas a otras, en realidad son diferentes y con lo que unos pueden reaccionar positivamente, para otros, familia incluida, no tiene efecto ninguno.

Tú te has estado planteando algunas hipótesis en cuanto a las posibles razones por las cuales tu mamá no rompe esa relación que tú consideras problemática o generadora de sufrimientos y entre las hipótesis está que ella lo ama, aún, y otra es la ausencia de alternativa habitacional. Ambas son posibles y tal vez otras que ahora mismo no te das cuenta y como ninguna de esas dos hipótesis pueden ser modificadas en este momento; intentemos entonces identificar las características de la enfermedad llamada alcoholismo que hacen tan difícil aceptar ayuda, identificar las opciones que la sociedad cubana les ofrece a los familiares y que ustedes podrían aprovechar y también esas que los familiares pueden agenciase por sí mismos.

¿Qué hace tan difícil a un alcohólico aceptar ayuda?
En primer lugar, para aceptar o pedir ayuda, cualquier persona precisa darse de que tiene un problema y precisa identificar la necesidad de eliminar dicho problema y la enfermedad adictiva, cualquiera, especialmente las adicciones a sustancias químicas, como el alcoholismo, generan dificultades en el ejercicio del juicio crítico, en la valoración de la realidad, de la propia, de la ajena, de la realidad social.

Otra característica es que estrecha mucho la variedad de intereses, es decir, si en algún momento tuvo motivaciones por determinadas actividades o sentía satisfacción empleando su tiempo en la lectura, el arreglo y mejoramiento de la casa, ayudando a amigos y familiares, ejercitando el cuerpo…. Todo eso queda en los gustos que ya no se satisfacen, porque su espacio lo ocupa el consumo.
Además se puede observar que las carencias o dificultades que hacen que la calidad de vida disminuya, no son vivenciadas con la intensidad movilizadora hacia la solución y solamente generan quejas justificativas que son atenuadas poniéndose fuera de la realidad no deseada pero agudizada por sí mismo, a través del consumo de alcohol.

La pobreza en el ejercicio del juicio crítico, hace que las dificultades financieras no constituyan un estímulo para mejorar, se pone de manifiesto que tener dinero para cubrir los gastos de alcohol es lo más importante y si algunos alimentos llegan por otra vía, garantizados por otros miembros de la familia, pues ya se siente resuelta la situación.

Hasta aquí algunos elementos que son generales, veamos ahora los específicos en la historia de la vida del esposo de tu mamá.

El esposo de tu mamá tiene una larga historia de consumo de alcohol, respaldada por un ambiente en el cual el consumo perjudicial es tolerado y compartido por su familia, de hecho, su papá y él son compañeros de consumo y de excesos.

El esposo de tu mamá y su familia tienen la certeza de que ningún comportamiento, por dañino o molesto que sea a otros, les pone en peligro su estancia en la casa.

De modo que esos elementos n constituyen posibles motivaciones para el cambio: gran parte de las personas importantes de la familia, comparten el consumo y nada ningún comportamiento nocivo a los otros, pone en peligro el techo donde se vive.

¿Que opciones ofrece el sistema de salud?
Yo podría comenzar haciendo referencia al servicio del médico de la familia, pero seguramente es el primero en el que pensaste y está al alcance de las posibilidades de todos.

En cuanto a lugares especializados, puedes acudir a los Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones que existen en todos los municipios; es cierto que lo ideal sería que la persona afectada directamente asista, sin embargo, yo creo que en muchas ocasiones se pierde una gran ayuda, porque el alcohólico no asiste, pero, ya que el único afectado no es el alcohólico, son todos los que lo rodean y pueden recibir orientaciones de qué hacer para facilitar o propiciar que el alcohólico asista y también qué y cómo hacer para que los efectos de la convivencia con personas alcohólicas renuentes al cambio, dañen los menos posible a los familiares.

Servicios de salud en los que se puede recibir ayuda también los hay en los policlínicos y hospitales en los que existen servicios de Psicología y de Psiquiatría.

Existe un lugar que, desde mi punto de vista, tiene muchas ventajas y que no siempre es todo lo demandado que podría y son Las Casas de Orientación a la Mujer y la Familia; estos centros pertenecen a la Federación de Mujeres Cubanas y tienen en su equipo a profesionales de diferentes ramas, lo cual hace que el abordaje que hacen sea holístico, amplio. Entre los profesionales que allí ofrecen sus servicios puedes hallar juristas que orientan el proceder legal cuando sea necesario, trabajadores sociales que abordan el tema desde lo comunitario, tienen vínculos con las autoridades y las organizaciones de masa y manejan todos los casos con extrema discreción.

¿Qué otras gestiones puede hacer la familia para inducir al alcohólico hacia la búsqueda de ayuda?
Lo primero, no perder la esperanza, no la esperanza hueca, vacía o milagrosa, sino la esperanza de que siempre las buenas intenciones, bien organizadas pueden dar los resultados deseados.

Buscar ayuda para mantenerse lo más sanos emocionalmente y lúcidos posible, de modo que se puedan identificar a las personas que puedan ayudar y poder trazar estrategias alcanzables.

Y lo otro, es “manos a la obra”, mas bien corazón y cerebro a la obra!

Buscar un consejero u orientador profesional que facilite el proceso.
Identificar qué personas son significativas y dignas de respeto para el alcohólico, contactarlo, pedirle discreción y ayuda.

Propiciar un chequeo médico, en muchas ocasiones los alcohólicos solamente se movilizan a partir del momento en que se les informa acerca del resultado de los exámenes médicos que indican que es imprescindible dejar de consumir.

Identificar los momentos de sobriedad, es decir, que no esté bajo los efectos del alcohol y que tampoco estén presentes las personas que refuerzan el consumo, propiciar un ambiente agradable, de buenas relaciones y abordar el tema, sin culpabilizar y reforzando la idea de que él puede lograrlo y su vida sería mejor.

Nunca discutir o contradecir cuando está bajo los efectos del alcohol.

Si comete algún error en el cual otra persona se sienta ofendida de alguna manera, es conveniente dejar que cuando salga del estado de embriaguez, asuma la responsabilidad por las consecuencias de sus actos, no aliviar, no atenuar esas consecuencias o estarían dificultando el darse cuenta de la realidad de su comportamiento.

Alentar, estimular, sin exageraciones cualquier buena acción que haga sin consumo de alcohol, que se sienta querido y admirado cuando no consume.

¿Qué es lo más difícil para el adicto?
Una respuesta real y fácil sería decir: “todo, todo es difícil”, sin embargo, creo que lo más difícil, realmente es romper el círculo vicioso del consumo, romper el ciclo, interrumpir la marcha en círculo, dejar de hacer las mismas cosas de siempre, dejar de caminar por el camino fangoso pero trillado del alcohol.

Y esto, querido lector, es lo que más exige a la familia en cuanto a participación inteligente y comprometida, esto implica que la familia, en lugar de estar funcionando al compás del alcoholismo del familiar, comience, con él a marcar un compás diferente a pesar de los sabotajes que otros, e incluso, el mismo alcohólico puedan hacer para que la recuperación fracase.

Entonces, lo más importante y a la vez, lo más difícil es romper el ciclo de consumo, romper con aquello que en lo cotidiano, facilita el consumo y para que esto se logre, el alcohólico y la familia, deben disfrutar, incluso, las dificultades para lograrlo.

¿El ingreso es la única vía?
No, no es la única vía, sin embargo, en muchas ocasiones lo mejor, lo ideal es poner distancia, por un tiempo, con todo lo que sea reforzador del comportamiento adictivo, ya sea personas compañeras de consumo, lugar de altas disponibilidades de alcohol, tenencia de dinero para la adquisición….. Y todo esto puede lograrse con un ingreso, especialmente cuando la gravedad de la adicción, ya sea por daños físicos, psíquicos, familiares o sociales sean elevados, cuando la red familiar esté contaminada como es el caso del esposo de tu mamá o poner en práctica la desintoxicación y deshabituación en el lugar de residencia precise de un apoyo previo profesional de forma intensiva.

En realidad, para cualquier persona, con el tiempo de consumo que tú refieres, la intensidad de consumo, la aprobación familiar del consumo, una persona que siente que beber junto a seres queridos es una buena forma de estar juntos, puede resultar muy difícil conseguirlo, entre otras razones porque al inicio se vivencian muchos malestares psíquicos y físicos, difíciles de tolerar en el ambiente de consumo habitual.

Estimado lector, gracias por compartir tan delicada situación, gracias también por facilitar que otros que lean tu comentario y el mío, se sientan identificados y busquen ayuda externa y organicen los recursos propios para que la vida mejore, porque lo merece el familiar alcohólico y lo merecen ustedes también.

Aquí estaré para leer con atención tus preocupaciones y las de otros e intentar alumbrar el camino.

 

Comentarios

Muy buen artículo con

Imagen de Orlando Cordero Averoff

Muy buen artículo con orientaciones objetivas y ejecutables que motiva a las personas siginificativas o cercanas al alcohólico a buscar ayuda y cambiar las estrategias en el vínculo con el adicto para movilizar la toma de conciencia del problema en los propios familiares y en el consumidor.

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