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El impacto de las fantasías sexuales en el erotismo y la vida en pareja

Fantasías sexuales. Su aporte al erotismo y a la vida en pareja. ¿Es necesario llevarlas a la práctica?

Se reflexiona acerca de la preocupaciones acerca del papel e impacto de las fantasías en la vida en pareja y en la sexualidad.
  • ¿Qué papel ocupan las fantasías en el enriquecimiento de  la sexualidad y el erotismo?

Estimado Lector: Nuestro principal órgano sexual es la mente. Aunque la sexualidad se experimenta al nivel de la piel y los genitales, el resultado de las caricias, del deseo y de la propia actividad sexual se vive en la mente.

Es así que aunque haya amor y los juegos y la actividad erótica sean placenteros, cuando se matizan por la rutina y la monotonía suelen provocar una disminución del deseo y de la propia experiencia orgásmica.

Esto puede hacer pensar a la pareja que el amor se ha perdido, pero es un proceso natural que logra ser superado, de aquí la necesidad de incentivar la pasión y la creatividad, y una de las vías para lograrlo es a través de las fantasías sexuales.

Producto de la imaginación y como algo natural en las personas, las fantasías sexuales están presentes desde la infancia; y en la adolescencia sirven de ensayo o experiencia imaginaria de acciones sexuales que todavía no han ocurrido y generalmente se asocian a la masturbación, alternativa natural y sana en cualquier edad, siempre que no se convierta en la única vía de llegar al placer o que limite al sujeto a tener relaciones de pareja u otras de intercambio social.

Las fantasías eróticas pueden servir a las personas para aumentar su nivel de excitación sexual al posibilitar recrear en la imaginación situaciones sexuales a las que no tiene acceso o no se atreve.

Esto es positivo siempre que no sustituyan a la realidad.

El problema surge, dentro del marco de la pareja, cuando se viven unilateralmente. Por ejemplo, si un miembro de la pareja imagina cosas o situaciones que no comparte por pudor, miedo, falta de confianza o por temer dañar a la otra persona. Este tipo de fantasías unilaterales pueden ser útiles individualmente, pero no enriquecen a la pareja en sí, e incluso influyen en aumentar más la distancia entre ellos.

Ocurre totalmente diferente cuando las fantasías son compartidas y vividas con agrado por ambos, esto provoca un aumento de excitación y placer.

Para lograrlo, primero hay que aceptar la naturalidad del fenómeno, que no quebranta el amor ni la lealtad de la pareja, sino que los enriquece siempre que no provoquen daño físico ni psicológico.

Algunos estudiosos del tema refieren que los hombres fantasean más que las mujeres, aunque estas también lo hacen.

J. Money, un experto en sexualidad, plantea que todos desarrollamos un “mapa del amor” o mapa mental que tiene las características del ser amado y también de las actividades sexuales y afectivas que nos resultan más eróticas. “Ese grabado es como las huellas digitales de la personalidad sexual de cada uno de nosotros, donde las fantasías sexuales son como pistas que permiten que nos concentremos en las sensaciones placenteras sin censuras, aumentando la excitación erótica”.

A su vez Kinsey, especialista norteamericano, realizó una investigación acerca de muchos tópicos relacionados con la sexualidad mediante 18 mil entrevistas personales realizadas a 5 mil 300 hombres y 5 mil 940 mujeres estadounidenses, en su mayoría jóvenes y con algún tipo de educación universitaria. En relación con las fantasías, obtuvo que el 89% de los hombres entrevistados informaron haber usado fantasías sexuales cuando se masturban y en el caso de las mujeres el comportamiento fue del 64%; y que el 84% de los hombres refirieron sentirse excitados pensando en actividades sexuales con mujeres y el 69% de las féminas reportó fantasías eróticas con hombres.

Todo lo anterior confirma la importancia de las fantasías en el erotismo y la sexualidad de hombres y mujeres.

Las fantasías sexuales generalmente funcionan con imágenes visuales, y en menor grado con representaciones auditivas y sensoriales, aunque se han reportado en investigaciones un predominio en los hombres de las primeras y en las mujeres de las segundas.

Con relación a los diversos tipos, por definición no tienen límites. Sin embargo, se repiten con cierta frecuencia: experimentar sensaciones nuevas e insólitas; sensaciones de poder, sometimiento y dominio; cambio de pareja; sexualidad en grupo: heterosexual u homosexual; actuar de voyeur: imaginarse observando a otras personas realizando actos sexuales; y relaciones románticas.

Es bueno recalcar que la cantidad y riqueza de fantasías positivas y placenteras son un indicador de buen estado del deseo y la salud sexual y mental de quienes comparten una vida sexual y amorosa.

  • ¿Es necesario poner límites para disfrutar de la sexualidad? ¿Mi pareja me pide experiencias “nuevas” que no siempre me motivan?, ¿Qué hacer?

Estimado Lector: En esta época de la postmodernidad muchas personas piensan que para lograr placer es necesario ir experimentando situaciones y estímulos nuevos, para así evitar la rutina, en especial, en el marco de la pareja y a veces se dejan llevar por modas o comentarios, sin  ponerse a pensar en posibles consecuencias o situaciones que no saben como van a controlar.

Como especialista en Sexología y como persona estoy de acuerdo que la pareja debe tratar de enriquecer la relación de manera sistemática y parafraseando a  Martí “El amor es goteo…” o sea hay que cultivarlo constantemente.

Cuando este enriquecimiento queda en el marco de la relación, con detalles, fantasías que incentivan la pasión, nuevos estilos de comunicación, se puede monitorear de forma más objetiva, lo que resulta agradable, enriquecedor o no. Ahora, cuando buscamos nuevos estímulos fuera del marco de ella, hay que valorar no solo ventajas si no también elementos que no solo dependen de nosotros y si lo hacemos, debemos asumir, posibles riesgos, pues ya van a intervenir otros estímulos o personas que no sabemos como van o vamos a reaccionar, incluyendo a nuestra pareja.

Estas reflexiones se relacionan con la consulta que me realizó una  mujer de 25 años que me refirió que mantenía relaciones satisfactorias con un hombre de 32 años desde hace ya tres años tanto desde el punto de vista afectivo como sexual, pero  que desde el inicio él siempre le  manifestó el deseo de experimentar relaciones sexuales con ella y otra mujer al mismo tiempo, a lo cual ella se resistió pues no lo creía necesario, pero después accedió por temor  a perderlo y además por que creía que era un comportamiento relacionado con la modernidad.

A partir de ese momento me comenta que siente que comenzaron una serie de inseguridades por parte de ella y de su pareja relacionadas con: la preocupación que si al compartir con otra mujer por ello es ella es lesbiana, si su pareja disfrutó más con la otra que con ella e incluso él le ha insinuado que le preocupa como fue ella en esa situación.

Es importante ante este tipo de situaciones o similares valorar que realmente la llevo a aceptar esta nueva experiencia si es solo el deseo de experimentar cosas nuevas o fue por presión de su pareja, ya que si fuera por esta última razón, hay que aprender a no acceder a lo que no deseamos.

Otro aspecto a considerar es que cuando en una relación interviene otra persona aunque sea de manera ocasional, se puede poner en riesgo el vínculo que es de dos, ya que no es lo mismo lo que se puede incluso usar como fantasías a llevar estas a la realidad, ya que se adiciona nuevos elementos que no siempre vamos a poder predecir o controlar como es las dudas que sobre su orientación sexual le vienen ahora.

Es recomendable pensar bien cuando nos ponemos en situaciones de cierto “riesgo” y no lo estamos hablando de riesgos físicos sino también emocionales.

El tener relaciones sexuales y amorosas intensas, flexibles, abiertas y buscar nuevas sensaciones dentro de la pareja para el placer, es algo muy bueno, al igual que vivenciar fantasías sexuales, siempre que sean placenteras para ambos o sea que hasta aquí no veo ningún riesgo. También cualquier imagen erótica puede despertar excitación, sin que necesariamente tenga una interpretación relacionada con un tipo de orientación sexual.

Ahora, en mi experiencia como terapeuta, es bueno valorar no solo esperar satisfacciones sino probables conflictos que  pueden crearse en la pareja, ante experiencias de este tipo, donde participan una o más personas, ya que he visto en consulta, que uno de los miembros vienen planteando que la situación al vivirla les produjo celos, inseguridad, molestias, al ver disfrutar al  otro u otra con otra persona, además al entrar otras personas en el marco de la intimidad, se pierde el vinculo  estrecho y armónico que esa pareja había logrado.

Ante cualquier comportamiento es recomendable que se valoren tanto riesgos como beneficios y aunque puedan usar si lo desean fantasías entre la pareja, el romper los límites de dos, hay que asumir también los riesgos.

Comentarios

Dra Beatriz, este articulo me

Imagen de Martha Aymara Ortiz Morejón

Dra Beatriz, este artículo me ha resultado muy interesante sobre todo por tratarse de un tema tan polémico, y es que en torno a la sexualidad humana siempre existen puntos de vistas diversos. Sin embargo concuerdo en que las fantasías ayuden a dinamizar un tanto las relaciones de pareja, el problema esta en cuando se quieren materializar, dejando entonces de ser fantasías para convertirse en realidad, a veces pueden confundirse las cosas y perder un poco ciertos límites, tal es el caso que usted comentaba con anterioridad.

Por eso es importante tener mucho cuidado a la hora de tomar este tipo de decisiones. Muchas gracias. Martha Aymara Ortiz.

dr beatriz en los ultimos

Imagen de benito

Dra Beatriz, en los últimos tiempos he sabido de ud por algunas publicaciones y algunos programas { pasaje a lo desconcido} que he visto en televisión o internet y siempre he sentido gran satisfacción y orgullo al conocer que personas modestas inteligentes y luchadoras como ud triunfan en la vida. Ojalá mi modesto comentario llegue hasta ud. saludos,suerte y felicidades de su Viejo compañero y amigo Benito

Muchas gracias por tan

Imagen de Morell Ileana

Muchas gracias por tan excelente artículo, me parece que se tocan muchos aspectos muy interesante que pueden aclarar muchas cosas a las parejas y en indivudual (hombre o mujer), sin embargo hay un tema no tocado al que me resultaría muy interesante un comentario, y es personal. Mi marido fue operado de la próstata y después decidió no tener más relaciones sexuales, ni siquiera juegos sexuales, todo se queda en besos y simples caricias, lo que me ha provocado un gran sentimiento de frustación femenina y castración como mujer.

Quisiera saber si su actitud pudiera ser una reacción normal para él, debido a la no posibilidad de erección, o la posibilidad de una falta de confianza en él, por haber perdido algo tan importante en el hombre como la erección. Yo vivo en Europa donde existen varios medicamentos, pero como reacciones secundarias bastante penible, como dolores en las piernas, vomitos, etc. Dra., le estaría muy agradecida si pudiera responderme a mi pregunta o darme algun consejo de como resolver mi frustación. Muchas gracias.

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