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Sexualidad y bienestar

Mujeres en debate de sus relaciones

Tengo 30 años y una hija de año y medio, estoy con su papá desde hace 5 años ya, no vivimos juntos pues no tenemos donde, y solo compartimos noches juntos aproximadamente 2 veces por semana, el trabaja muchísimo, todos los días, y estamos juntos solo 2 horas del día...
  • Tengo 30 años y una hija de año y medio, estoy con su papá desde hace 5 años ya, no vivimos juntos pues no tenemos donde, y solo compartimos noches juntos aproximadamente 2 veces por semana, el trabaja muchísimo, todos los días, y estamos juntos solo 2 horas del día, yo lo quiero pues hemos pasado mucho juntos y a pesar de las dificultades aun salimos adelante y supongo pues que el me quiere mucho también, pero he conocido un hombre maravilloso, divino, cariñoso, que comparte parte de su tiempo conmigo, a mí pues me gusta su manera de ser, y disfruto mucho de su compañía, y sus conversaciones, siento que lo quiero, y bueno en general me gusta mucho, he tenido relaciones con el que no llegan a ser como con mi esposo, pero que al final disfruto y deseo también, he sido infiel, y no sé cómo voy a hacer, mi esposo es muy importante y es el padre de mi hija, además lo quiero mucho, pero a la vez no puedo dejar a un lado al otro, y mantengo una doble relación, que puedo hacer por favor?

Estimada lectora:

Las decisiones con relación a la vida de cada persona son muy individuales, pero la invitaremos a reflexionar sobre que ocurre en sus relaciones de pareja, es evidente que con el padre de su hija están pasando situaciones difíciles con relación al no tener la posibilidad de convivir juntos, poco tiempo para disfrutar, lo que provoca muchas veces tender al tedio y la rutina, lo que conspira con las relaciones.

Sería recomendable que analizara qué realmente siente por él, ya que refiere que su esposo es afectuoso, luchador y que desde el punto de vista sexo erótico él vínculo con él es superior a la nueva relación, lo que indica que la pareja no esta deteriorada, solo que el atractivo de una nueva relación impone una impronta atractiva con independencia de los valores y características de esta persona.

Se evidencia por sus propias afirmaciones, que desde hace tiempo, puede ser que no le estén dedicando a la pareja el tiempo que requiere y el amor hay que cuidarlo constantemente, sino el vínculo se va espaciando. Pueden haber muchas causas para que una relación estable, sea un matrimonio legal o no, presente una crisis, entre los que se destacan un estrés mantenido por tensión laboral, en la búsqueda de recursos (como en el caso de su esposo), relaciones rutinarias, problemas económicos, nuevas relaciones amorosas, entre otros, y que además repercuten en cada relación de una forma muy particular.

En su caso, creemos que es recomendable que valore la crisis que enfrenta con su pareja y la toma de decisiones, o sea la disyuntiva si mantener esta relación o comenzar una nueva, se deban solo a estas causas, sino lo que siente todavía por su compañero, ya que a veces ocurren distanciamientos temporales, que se pueden resolver .

La elección relacionada con la pareja a continuar, es muy personal, y como en todo cambio implica, ganar en algunos aspectos y perder en otros, no estoy completamente de acuerdo en su expresión: “no sé qué hacer”, ya que creo, que Ud. sabe quién le gusta, de quién esta enamorada, lo que como es lógico hay otros factores que se relacionan, como es la estabilidad de la pareja, el tiempo de permanencia juntos, la seguridad económica, entre otros.

Sé que la decisión que tiene que tomar es compleja, pero le repito muy personal, debe hacer una balanza, entre lo más importante para Ud., entre lo que más necesita, ya que son años de su relación matrimonial y puede concretar que se puede resolver o no, para tomar la decisión de permanecer o no con su esposo.

  • Soy una joven de 23 años de edad hace poco termine mi relación y he sufrido mucho cuando creo que he superado mi dolor me doy cuenta que aun lo quiero mucho, no sé que hacer me gusta estoy desesperada lo único que quiero es estar con él, ningún otro hombre me llama ya la atención. Por favor aconséjenme.

Estimada Lectora.

El amor, es un sentimiento bello, pero como todo en la vida tiene costos, no solo beneficios. La ruptura de una pareja que uno ama, desea y cree que tiene elementos para ser su compañero en la vida, provoca un sentimiento de pérdida intenso que se puede clasificar como un proceso de duelo, de aquí que estés viviendo las etapas del mismo.

El duelo, se caracteriza en sentido general, primero se vive con intensidad la pena por la ausencia, incluso con sentimientos de negación como “porque me tiene que ocurrir esto a mí”, e incluso no se hacen análisis objetivos no para buscar culpables, pues generalmente es responsabilidad de los dos miembros de la pareja, sino para sacar enseñanza de lo que ocurrió.

Después sobreviene una etapa de angustia que puede acompañarse de irritabilidad y por último la aceptación y no es que se olvida a la persona amada, sino que se llega a reconocer que es una relación de dos y así con el deseo de uno de sus miembros no solo se constituye o mantiene una pareja.

Creo que esta viviendo ese proceso de duelo y para ello la única posibilidad es vivirlo, sin buscar culpables e inocentes, sino reflexionado para que le sirva como una experiencia en la vida. Además que el propio amor también tiene etapas y puede ser que todavía estuviera en la época del enamoramiento donde la necesidad del otro es mantenida e incluso no se establecen juicios profundos de la relación.

Por otra parte la pareja contemporánea ha cambiado y el ideal de los tiempos modernos en la constitución de una pareja “hasta que la muerte nos separe” ha cambiado dando lugar a una visión más realista del futuro y se ha convertido en un vínculo consensuado por un tiempo indeterminado entre dos personas que buscan relaciones sexuales en un marco afectivo de intimidad y compañerismo. Pero la objetividad, no debe matar las ilusiones, no limitar nuestros proyectos como pareja a un “Tiempo”, pues esto puede ser un peligro que marca la relación.

Otro factor a tener en cuenta es que las personas quieren “ser felices” aquí y ahora, y no se espera un tiempo prudencial, lo que provoca, muchas veces, que las parejas se separen, sin ser el momento adecuado de la ruptura, sino que todavía podrían resolverse conflictos y aspectos disarmónicos, pero la tendencia a resolver la situación lo más rápidamente posible, hace que no se marque un compás de espera, ni se desarrollen estrategias para mejorar la relación.

Hasta hace muy poco el propósito de una pareja era unirse por amor con el fin de procrear y educar a los hijos, ahora el intercambio afectivo y la satisfacción sexual constituye el objetivo de la pareja contemporánea. La felicidad se busca en la pareja y está centrada en la vida de ésta.

Muchas personas toleran la pérdida de la pasión y encuentran en la ternura y en la compañía suficiente justificación para continuar juntos. Para otras, cuando termina la pasión, termina la pareja. La valoración que tiene nuestro momento histórico de la sexualidad hace que el deseo erótico y el componente pasional como signos de felicidad vincular, emerjan con una importancia desconocida en otras épocas.

Es evidente que la pareja ha cambiado, que existe una mayor flexibilidad con las normas de convivencia,  pero hay otros elementos, que se mantienen estáticos y en contradicción, de aquí que se haya llegado a un modelo de interacción, sin una forma acabada que como todo en la vida está sujeto a cambios, hasta llegar al modelo de la pareja futura, para algunos teóricos abierto, flexible. Desde mi criterio profesional, no sé si mejor, pero estoy segura que se mantendrá la pareja como elemento esencial de la vida de la sociedad y la familia. De aquí, que sigamos cultivando el espacio del vínculo amoroso, como una forma de enriquecernos y ser más plenos como seres humanos, pero como un proyecto de dos que se mantiene o se pierde según todos estos elementos.

Le recomendamos que reflexione realmente si es tan importante esta persona para usted o es que cree o teme no encontrar otra. Muchas veces el temor al fracaso, provoca que hagamos hincapié en un vínculo que ya no tiene ningún futuro ni importancia para uno mismo. Valore realmente qué es lo que representa esta persona para usted y tome entonces sus decisiones y perspectivas para futuro.  

Comentarios

Tengo 32 años y 1 niña de 5

Imagen de anaysis.alganza

Tengo 32 años y 1 niña de 5 años y he mantenido una relación durante 6 años con el padre de mi hija de forma irregular, ya que este tiene una forma muy silenciosa de actuar lo cual se me hace muy difícil reconocer cuando se siente bien o mal, siempre me ha surgido la duda que él utiliza ese método como forma de justificar sus malas acciones, porque fuera del marco de la intimidad de nosotros; en el ámbito social es muy conversador y hasta incluso utiliza frases jocosas y halagadoras hasta conmigo, el problema está dado en que su forma me ha dado lugar a que, en algunas ocasiones he desistido de nuestra relación, decisiones que él ha aceptado, pero pasado 15 o 20 días ha regresado y hemos reanudado la relación; he analizado que esa no es la verdadera solución al problema, pero no sé qué hacer, quisiera saber qué debo hacer para lidiar con su forma de actuar; ya que esta, en ocasiones me hace sentirme insegura de sus sentimientos con mi persona, por favor aconséjeme.

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