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Violencia y sociedad

Violencia de género

Todos podemos detener la violencia de género. Foto de: Sandra Fernández Hernández

Respuestas por: Mareleen Díaz Tenorio

¿Cómo explicar  la violencia desde la perspectiva de la teoría  de género?

Debemos partir de aclarar que aunque muchos textos igualan la violencia de género a la que se ejerce contra la mujer, esto es un error que puede reducir e invisibilizar la problemática. En el origen de esta violencia siempre existe una relación de poder, derivada de desigualdades de género, que muchas terminan convirtiéndose en violencia.

Definimos la violencia de género como todo acto u omisión intencional, por motivos de género, que tiene lugar en el ámbito de las relaciones interpersonales o en la familia y es capaz de producir un daño físico, psicológico o patrimonial, causando irrespeto a los derechos individuales.

Es decir, las desigualdades de poder –real o simbólico-, las relaciones que privilegian a unos y discriminan a otros, las concepciones rígidas que imponen límites, derechos, deberes, espacios y normas al resto; producen realidades violentas que pueden ser aceptadas o no, pero que siempre establecen conflictos relacionales e insatisfacciones individuales.

Sin embargo, no toda la violencia que ocurre en la familia puede explicarse a partir de la dominación masculina y los ejes esenciales de la cultura patriarcal.

El círculo de la violencia se explica mediante tres ejes de análisis: la transmisión intergeneracional de modos de comportamientos cargados de expresiones de violencia, la alternancia de los roles de víctima y victimario en las mismas personas en el funcionamiento del grupo familiar, y el vínculo entre el funcionamiento familiar en situación de violencia y la violencia social.

En los tres ejes se aprecia una relación dialéctica en la que existe una interconexión, que en última instancia explica la trama en la cadena de producción de la violencia intrafamiliar, por supuesto, en conexión con la violencia social.

En los tres ejes se aprecia una relación dialéctica en la que existe una interconexión, que en última instancia explica la trama en la cadena de producción de la violencia intrafamiliar, por supuesto, en conexión con la violencia social.

¿Cuáles son las múltiples formas de expresión de la violencia de  género en nuestro país y cómo esta se relaciona con otras problemáticas  económico - sociales de carácter sexista que conforman la realidad cubana?

En la sociedad cubana está presente la violencia contra la mujer al igual que en cualquier sociedad del planeta. Cuba no escapa a este fenómeno global.

Estudios han demostrado también que en las familias cubanas hay violencia de género, pero también otras manifestaciones como la económica, provocada por la disparidad de los ingresos o litigios en torno a la propiedad de la vivienda; o aquella por omisión que se ejerce contra personas ancianas, niñas y niños.

Las escasas estadísticas sobre este tema disponibles en Cuba no permiten generalizar comportamientos, pero indagaciones aisladas  confirman que son la violencia psicológica y la emocional las predominantes al interior de las familias.

También pasa que existe una cultura de no denuncia y a menudo este maltrato está invisibilizado, naturalizado, a lo que contribuye que la violencia de género provoca en las víctimas sentimientos de vergüenza, pena y minusvalía, por lo que trata de ocultarse. Además, existe la concepción de que los asuntos familiares y, en mayor medida, los eventos de violencia, corresponden al mundo privado del hogar, aun cuando se violen derechos elementales de los seres humanos.

¿Qué consecuencias trae la violencia de género para la vida de las mujeres, los hombres, sus familias y la sociedad?

La violencia de género puede producir efectos en todas las facetas de la salud, desde las psicológicas hasta lesiones físicas como golpes o  moretones; pero también discapacidad o problemas de salud mental. También pueden ser mortales; ya sea por homicidio intencional, por muerte, como resultado de lesiones permanentes o SIDA, o debido a suicidio, usado como último recurso para escapar a la violencia.

Pero esta forma de violencia también puede producir un embarazo no deseado, ya sea por violación o al afectar la capacidad de la mujer de negociar el uso de métodos anticonceptivos. Las adolescentes que son maltratadas o que han sido maltratadas como niñas, por ejemplo, tienen menos probabilidad de desarrollar un sentido de autoestima y pertenencia que los que no han experimentado maltrato.

Las investigaciones indican que las mujeres maltratadas experimentan enorme sufrimiento psicológico debido a la violencia. Muchas están gravemente deprimidas o ansiosas, mientras otras muestran síntomas del trastorno de estrés postraumático. Es posible que estén fatigadas en forma crónica, pero no pueden conciliar el sueño; pueden tener pesadillas o trastornos de los hábitos alimentarios; recurrir al alcohol y las drogas para disfrazar su dolor; o aislarse y retraerse, sin darse cuenta, parece, que están surgiendo otros problemas, aunque menos graves, pero dañinos igualmente.

La violencia de género puede originar sobre la mujer aislamiento, desconfianza, desvalorización y/o dificultad para entablar relaciones sociales y futuras. Eso también afecta su rendimiento laboral y relaciones con el entorno, por lo que se convierte en un conflicto social y económico.

La incapacidad de acabar con la violencia que percibe la mujer maltratada y la ausencia de reproche social y judicial hacia el victimario, hace que la mujer presente un estado de indefensión aprendida, que la mantiene en un bloqueo emocional que puede llevarle a la negación del maltrato que padece, pudiendo sólo así sobrevivir incluso en la peor situación de humillación permanente.

¿Qué faltaría por hacer para mejorar la atención integral a las víctimas de la violencia de género y prevenir esta problemática social?

Que se hable más del tema en los medios de comunicación y desde la academia.  Personalmente pienso que el compromiso social con el tema se inicia en el  reconocernos como parte de un proceso que es relacional, y en el que no nos enseñaron y no aprendimos formas de interrelación no violentas.

Creo que el acercamiento a la problemática de la violencia de género provoca, sin dudas, un convencimiento de la necesidad inaplazable de atender y tratar la problemática. De ahí que sea muy importante visibilizar públicamente el fenómeno. En la medida en que la sociedad abra más servicios que permitan “tocar” los efectos de la violencia en las familias, se producirá mayor conciencia de sus reales dimensiones y la necesidad de sacarla al mundo público para enfrentarla.

¿Cómo potenciar la acción de los sectores sociales y la participación ciudadana en pos de una atención integral al fenómeno de la violencia de género?

En sistema, de manera transdisciplinar y multisectorial a través de estrategias integradas e interconectadas, con centralización desde el estado a través de una política social especialmente dirigida a la diversidad de familias que conviven en la sociedad cubana y facilitación de alternativas a diferentes niveles llegando al espacio local, involucrando a la población, haciéndola protagonista de la búsqueda de soluciones prácticas y efectivas, y sobre todo, privilegiando la prevención como vía más segura para evitar la reproducción del fenómeno a través de la educación positiva y la cultura del diálogo.

Podrían referirse múltiples perspectivas en este trabajo integrado, pero no puedo dejar de mencionar algunas de las que considero vitales: la atención y tratamiento especializado desde la salud pública, la intervención de los órganos de justicia con sus variadas potencialidades que van desde sancionar poniendo límites inmediatos al daño hasta experiencias en la resolución constructiva de conflictos (a través de mediadores, concertadores y negociadores), la educación en sentido amplio a través de todo el sistema, la capacitación de profesionales y población en general, la investigación científica con todo el inmenso mundo de incertidumbres que quedan por descubrir para allanar el camino y la divulgación entendiendo en sentido amplio la comunicación social.

Este enfoque incluye atención a víctimas y victimarios, no puede tratarse un solo polo del problema, sobre todo cuando en la cotidianeidad esos roles se alternan. Altamente significativo es tener en cuenta como principio ético no revictimizar, cualquiera sea la víctima o las víctimas. El fin último debe estar colocado en el aprendizaje de formas de relación no violentas entre las personas, pero no provocando la culpa. Todo indica que nos falta mucho por trabajar, pero tengo el convencimiento y la vivencia de que los profesionales en Cuba están dispuestos y están asumiendo el reto.

Comentarios

Toda la persona que acuda a

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Toda la persona que acuda a la violencia es que ha rebasado las paredes de los sentimientos

NO A LA VIOLENCIA, SI AL AMOR

Imagen de d@descon

NO A LA VIOLENCIA, SI AL AMOR Y AL PENSAMIANTO SANO

La violencia desde cualquier

Imagen de Anónimo

La violencia desde cualquier punto de vista es ajena a la civilización, no todos los seres humanos pensamos igual, ni podemos ser como quieran los demás, es por ello que debemos ser tolerantes con las diferencias, a veces desde pequeños estamos arrastrados a escuchar regaños inadecuados, humillaciones,etc que se van convirtiendo en habituales y posteriormente los trasmitimos a nuestros hijos y así susecivamente; dar amor, ternura, corregir errores sin gritos conlleva a una mejor comprensión, porque somos seres racionales, amarnos unos a los otros y respetarnos es una condición del ser humanos.

considero que la violencia

Imagen de Anónimo

considero que la violencia doméstica va más allá de una discusión entre la pareja, considero que es el fin del amor y de la relación entre la pareja, porque cualquier detalle de descuido e intolerancia afecta una relación amorosa y puede conllevar a un problema sexual entre la pareja, el amor es tan frágil que cualquier roce áspero lo deteriora. Cuidemos el AMOR.

mi forma de pensar concuerda

Imagen de d@descon

mi forma de pensar concuerda ya que cuando una persona acude a la violencia rompe de una forma absurda las paredes de la cordura y pierde totalmente cualquier sentimiento humano hacia las demás personas. por eso debemos esforzarnos para controlar nuestro caracter y nuestro estado de ánimo y así no undirnos en una oscuridad personal.

La violencia de género es un

Imagen de Carlos Alberto

La violencia de género es un mal que corre en la actualidad internacional, creo que es bueno divulgar y ofrecer estos coloquios con la finalidad de disminuir esta tendencia negativa y eliminar estos tabúes.

Carlos Alberto González Borges Estudiante de 2do año de Medicina. Alumno Ayudante de Cirugía General Presidente de la FEU - FUMS Florida

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