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Reseña de libro

Confesiones a un médico… historias para contar

Cubierta del libro Sida: nuevas confesiones a un médico

Como dijera Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura, “cuando uno lee un libro o escucha un disco que le deslumbra, el impulso natural es buscar a alguien a quien contárselo” (García Marquez, 1991).

Esas son mis vivencias sobre SIDA: Confesiones a un médico, del Doctor Lorenzo Jorge Pérez Ávila, publicado en 2006, en La Habana, por la editorial Lazo Adentro. Soy testigo de las emociones que despertó el libro desde su primera edición, cómo pasaba de mano en mano para ser leído con avidez por personas de diferentes edades, sexos, estratos sociales, color de la piel, orientación sexual… y a todos y todas les escuché frases que denotaban interés y sorpresa.

Jorge Pérez, Doctor en Ciencias, director del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, y quien fuera director del Sanatorio de Santiago de las Vegas (Los Cocos) por 12 años, dijo en entrevista con la prensa: “Desde que me pidieron que me ocupara del sanatorio, lo primero que hice fue abrirles las puertas de mi oficina y mi corazón a todos los pacientes, por encima de lo profesional debía primar la humanidad… toda esa historia está en el libro”.

Es un hombre carismático, defensor de sus criterios, fiel a sus decisiones, emprendedor, a veces impulsivo, al que los sacerdotes yoruba le han dicho que “nació para ser cabeza”.

En el prólogo de Confesiones…, el profesor Luis Estruch Rancaño reconoce al autor por la excelencia de su trabajo, por su dimensión como persona, como médico, como infectólogo y como político en los eventos de enfrentamiento a focos epidémicos (Pérez Ávila, 2006). Además del prólogo y la narración de las historias, la obra incluye la opinión de profesionales de la Medicina y otras personas que han batallado para minimizar los efectos de esta epidemia.

Desde la propia ilustración de la cubierta, pintura simbólica de dos cuerpos desnudos sin rostro, se nos recuerda que “el síndrome no es propio de nadie, que la infección por VIH suele adquirirse cuando, en la cima del deseo, corremos a desvestirnos y se tienen relaciones sexuales desprotegidas”.

Son veinticinco historias narradas en ciento noventa y dos páginas, con un lenguaje coloquial y títulos bien trabajados para motivar al lector. Es un texto que nos ofrece no solo una cronología de hechos y acciones ocurridas a lo largo de un período determinado, sino también todo lo que el sida entraña en cuanto a discriminaciones, miedos, estigmas, tabúes, rechazo familiar o exclusión social.

La narración expone las brechas de género, que limitan en algunos casos el autocuidado y la protección y en otros el autorreconocimiento de la orientación sexual. Quizás la diferencia con otras publicaciones está en el punto de vista, que pone al ser humano en el eje de la narración, de ahí su humanismo, su valor profesional, social y ético.

Aún disfrutando, con “el paladar de la memoria”, de su primera obra, adaptada al cine por el director Gerardo Chijona en su filme Boleto al Paraíso, el doctor Jorge Pérez nos presenta una nueva propuesta: SIDA: Nuevas Confesiones a un médico, esta vez a cargo de la casa editorial Abril, donde visibiliza los conflictos que padecen hijos, padres y hermanos en el entorno familiar de las personas portadoras del virus del VIH.

Como expresara la Doctora Ada Alfonso en el prólogo de esta segunda obra: “el libro tiene tres vidas: (…) la del Programa de atención y prevención del VIH, la segunda el impacto de la epidemia en las personas que prestaron sus historias y, por último, la vida del médico, el hombre que nos devela en cada una de sus páginas un actuar comprometido y amante, la perfección e imperfección de lo humano” (Pérez Ávila, 2011).

En esta nueva propuesta encontramos las respuestas a interrogantes tales como ¿qué sucede en el seno familiar cuando uno de sus miembros llega con un diagnóstico de VIH?, ¿qué ocurre con los hijos de los seropositivos?, ¿qué reacciones tienen cuando reciben la noticia, junto a la seropositividad del padre o la madre, de su  preferencia sexual?, ¿qué pasa y cómo se sienten los niños cuyos padres han fallecido y son educados por abuelos, tíos y otros familiares? Los sufrimientos y penas quedan expresadas en la frase: ¡Cómo cambió la vida de estas familias al experimentar la tragedia de la infección por VIH y la muerte por sida!

Si algo tuviera que señalarle a esta obra, diría que, aunque se reconoce que el sida es un problema complejo de la sociedad, en las historias se hace poco énfasis en el rol del ambiente social como determinante de la salud, en la ocurrencia de los casos en grupos determinados y destacar más los estilos de vida de las personas. Recordemos que los estilos de vida son acciones socialmente identificadas, culturalmente definidas y económicamente limitadas por las condiciones de vida.

Su aporte al conocimiento de la estrategia desarrollada en Cuba para la prevención y tratamiento de las personas con VIH, y los esfuerzos para detener la transmisión materno infantil es evidente, sin embargo, paralelamente a estos procesos ha ocurrido un cambio favorable en la actitud de la población cubana hacia la diversidad sexual, que ha influido en el autorreconocimiento e identidad de las personas afectadas, en su mayoría hombres que tienen sexo con hombres, y esto no es reflejado con fuerza por el autor.

Por otro lado, al recoger las sensaciones y emociones de los hijos e hijas de seropositivos ante la revelación del diagnóstico y la orientación sexual de sus padres, los testimonios fueron, en la mayoría de los casos, de muchachas, y quizás hubiese sido enriquecedor que se profundizara en lo que representa este mismo hecho para los hijos varones.

Introducir el tema de forma amena en diferentes espacios como las ferias del libro, presentaciones en diferentes ámbitos comunitarios, científicos y docentes, es un valioso aporte a la información y educación de la población. A través de la lectura de ambos libros, el lector adquiere no solo cultura de salud, sino que también fomenta valores tales como la solidaridad, el respeto, el autocuidado, la asertividad y el amor a sí mismo y a los demás.

Por último, no puedo dejar de mencionar el valor de ambos textos como materiales de consulta para preparar clases, conferencias, charlas, lecturas comentadas y otras actividades educativas.

He leído ambos libros varias veces y, siempre, cuando termino de leerlos, descubro algo que me deslumbra y, como un impulso natural, busco a alguien a quien contárselo.

BIBLIOGRAFÍA

García Márquez, G., (1991): "Notas de Prensa 1980-1984". Grupo Editorial NORMA S.A. Edición Especial para Cambio.16.

Pérez  Avila, J., (2006): "Confesiones a un médico". Ediciones Lazo Adentro, La Habana.

Pérez Ávila, J., (2011): "Sida: Nuevas confesiones a un médico". Ediciones Abril, La Habana.

Comentarios

Yo he tenido la oportuni8dad

Imagen de belkis

Yo he tenido la oportunidad de leer los dos libros escritos pro el Prof. en más de una ocasión y me resulta muy interesante cada lectura. Además he utilizado pasajes de ambos libros en actividades de promoción con adolescentes y jóvenes, esto ha propiciado el interés de los participantes en el tema en cuestión y en estos libros específicamente.

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